La Pampa perdió 113 mil vacas y el stock cayó a 2,8 millones

La caída del 3,84% en el rodeo provincial supera la media nacional y enciende alarmas. Pese a los buenos precios, la provincia siente el impacto de años de crisis climática.

dPosta – El panorama ganadero en la provincia de La Pampa atraviesa un momento de reconfiguración y preocupación. Según los últimos datos oficiales procesados por el Sistema Informático de Gestión de Sanidad Animal (Sigsa) del Senasa, el stock bovino pampeano cerró el ciclo 2025 con un total de 2.852.794 cabezas. Esta cifra revela una realidad cruda para el sector productivo local: en apenas un año, la provincia perdió 113.882 animales, lo que representa una caída del 3,84%. Este retroceso no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un contexto nacional de achicamiento del rodeo, aunque con particularidades que golpean con mayor fuerza al territorio provincial.

A nivel país, Argentina perdió en el último año un total de 704.000 cabezas de ganado vacuno, situando el stock nacional en 50.920.790 animales. Si bien la caída general fue del 1,36%, el dato que surge de las pasturas pampeanas es sensiblemente más grave, triplicando prácticamente el promedio de descenso nacional. Esta brecha pone de manifiesto que, aunque el escenario macroeconómico actual muestra una ausencia de trabas para exportar y precios sostenidos que incentivan la producción, las secuelas de las contingencias climáticas —especialmente la sequía persistente de años anteriores— y los desajustes operativos siguen pasando factura en la región central del país.

El desglose del rodeo pampeano actual detalla una estructura compuesta por 1.239.720 vacas, 359.074 vaquillonas, 170.487 novillos y 381.493 novillitos. La pirámide se completa con 335.228 terneros, 307.748 terneras, además de toros y toritos. Lo inquietante para los analistas es la caída en la categoría de vientres. A nivel nacional, la reducción de vacas y vaquillonas fue de 516.000 cabezas, un comportamiento esperable tras los altos niveles de faena de hembras registrados durante 2025. En La Pampa, esta tendencia se sintió con rigor, afectando la “fábrica” de terneros para los próximos ciclos.

Un dato que aporta un matiz de resiliencia al sector es la eficiencia reproductiva. Pese a tener menos animales, la relación ternero/vaca a nivel nacional se mantuvo en un 65,2%, una cifra superior al promedio histórico. No obstante, la cantidad total de terneros nacidos cayó un 1,4% debido, precisamente, a que hay menos madres disponibles. La Pampa, históricamente una provincia de cría y recría por excelencia, enfrenta el desafío de recomponer su base productiva en un mercado que hoy es libre y demandante, pero que no logra compensar con rentabilidad inmediata la pérdida física de capital biológico sufrida en los últimos tres años, periodo en el cual el país redujo su rodeo en 3,3 millones de animales.

Mientras regiones como la Patagonia mostraron un leve crecimiento del 3,1%, y el NEA sufrió una caída estrepitosa del 3,7%, La Pampa se ubica en una zona de vulnerabilidad productiva. La pérdida de más de 113 mil animales en doce meses no solo afecta las estadísticas, sino que impacta directamente en la economía de los pueblos del interior provincial, donde el movimiento de la hacienda es el motor principal. El desafío para el 2026 será revertir esta tendencia de liquidación forzada y aprovechar la ventana de buenos precios internacionales para iniciar una fase de retención que permita estabilizar los números de una ganadería pampeana que, hoy por hoy, sigue perdiendo terreno frente a la crisis climática y estructural.