dPosta – El Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, se reconfigura jerárquicamente tras la salida intempestiva de su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi. El desplazamiento, ocurrido este jueves por la noche, se precipitó tras la difusión de una nómina de préstamos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios públicos y legisladores. Massaccesi, hijo del exgobernador rionegrino Horacio Massaccesi, figuraba en dicho listado con un crédito de aproximadamente 420 millones de pesos, una de las cifras más altas del registro.
Desde la cúpula del ministerio, la remoción se presentó como una medida de “coherencia interna” y una ratificación de la política de austeridad. Si bien el otorgamiento del crédito es una operatoria legal y transparente, en el entorno de Pettovello sostienen que la falta de una consulta previa sobre la conveniencia política de acceder a este financiamiento selló el destino del funcionario.
Por mentiroso
“Fue porque le mintió dos veces a Sandra. No le contó que había sacado el crédito y, cuando ella se enteró por las redes, tampoco se lo dijo”, deslizaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas, desestimando que el problema fuera el crédito en sí, sino la omisión de la información.
Para la gestión de Pettovello, el perfil bajo y la austeridad son directivas que no admiten grises. La salida de Massaccesi se suma al antecedente de Constanza Cassino, apartada anteriormente por la compra de una cafetera de alto costo. En los pasillos de Capital Humano se recalca que, aunque la toma de deuda para una vivienda es una herramienta de progreso legítima, el monto millonario y el estatus de funcionario de alto rango colisionan con el “sacrificio solicitado a la ciudadanía” en el actual contexto económico.

Nada ilegal
Por su parte, Leandro Massaccesi rompió el silencio con un descargo donde defendió la legalidad de su accionar. “No cometí ningún acto ajeno a la ley. No vine a la política a servirme de ella”, afirmó el abogado rionegrino. Según su explicación, el trámite fue realizado íntegramente vía web, adjuntando la documentación requerida para la compra de una primera vivienda, y representa un compromiso financiero a 30 años que asumió junto a su pareja. Massaccesi lamentó el final “intempestivo” de su gestión y sostuvo que el acceso a herramientas crediticias por parte de responsables públicos no constituye un ilícito si se cumplen las reglas generales.
Polémica
La oposición en el Congreso ya ha formalizado pedidos de investigación sobre la adjudicación de estos créditos, que involucran a nombres de los ministerios de Economía, el Banco Central y la Cámara de Diputados, con montos que en algunos casos superan los 500 millones de pesos. Mientras el Gobierno nacional defiende los créditos hipotecarios como “la mejor herramienta de progreso”, el Ministerio de Capital Humano ha decidido aplicar un estándar de ética política que prioriza la imagen de probidad por sobre la legalidad técnica de los actos privados de sus integrantes.
Vacante
Massaccesi había llegado al cargo en agosto de 2024 para reemplazar a Fernando Szeresesky, en una designación que debió sortear demoras burocráticas por su licencia en la Auditoría General de la Nación. Su salida, a menos de un año de gestión, deja una vacante estratégica en una estructura que, según se observa en los hechos descritos, exige un alineamiento absoluto y una comunicación total con la titular de la cartera para garantizar la estabilidad en el cargo.