La coparticipación de La Pampa cayó 7,1% en el primer trimestre

El último informe de la consultora Politikón revela un fuerte impacto en las arcas provinciales debido al retroceso real de los envíos de Nación.

dPosta – La economía de la provincia de La Pampa enfrenta un inicio de año complejo en materia fiscal. Según el último relevamiento detallado de la consultora Politikón, los recursos que llegan a la jurisdicción a través de las transferencias automáticas nacionales han mostrado una tendencia decreciente que se consolidó durante el primer trimestre de 2026. En términos reales, el recorte acumulado para la provincia gobernada por Sergio Ziliotto alcanzó el 7,1%, una cifra que se ubica por encima del promedio nacional y enciende alarmas sobre la capacidad de financiamiento de las cuentas públicas locales.

El mes de marzo fue particularmente crítico para el esquema de ingresos federales. Durante el tercer mes del año, el conjunto de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) captó un total de $5,05 billones. Aunque la cifra parece abultada en términos nominales, representa el nivel de ingresos más bajo desde julio del año pasado. Para La Pampa, la caída real en marzo fue del 5,3%, reflejando una contracción que, si bien es generalizada en todo el país, golpea con mayor fuerza a los distritos que dependen estructuralmente de la Coparticipación Federal de Impuestos.

El informe de Politikón explica que el deterioro de los envíos automáticos responde a un enfriamiento en la recaudación de los pilares del sistema tributario argentino. El componente de “Coparticipación Federal”, que explica 9 de cada 10 pesos que se distribuyen, sufrió un retroceso real del 7,4%. Este desplome fue traccionado principalmente por la baja en el Impuesto a las Ganancias (-12,7%), los Impuestos Internos (-14,3%) y un IVA que, condicionado por el consumo, registró una merma del 3,9%.

En este escenario, los datos acumulados del trimestre (enero-marzo) son los que muestran la foto más preocupante. Con una caída consolidada del 6,4% a nivel país, este se posiciona como el segundo peor arranque de año desde 2018 en términos de transferencias reales. La Pampa, con su retroceso del 7,1%, se sitúa en el lote de provincias con mayor pérdida de poder adquisitivo en sus ingresos. La brecha es clara: mientras Salta registró la caída más leve (-2,8%), distritos como CABA (-8,1%) y La Pampa sufren un ajuste más profundo por el diseño de la distribución y el impacto de los impuestos específicos.

A pesar de este panorama sombrío, existieron algunos “brotes verdes” en regímenes especiales, aunque su peso es marginal. El Impuesto a los Combustibles Líquidos creció un 35,5% y el Monotributo un 58,2%, impulsando una suba en las Leyes Especiales del 28,6%. Sin embargo, como estos conceptos apenas representan el 10% de la torta total, no alcanzaron a compensar la caída de los impuestos nacionales vinculados a la actividad y los ingresos.

Para La Pampa, este escenario implica un desafío de gestión. La pérdida nominal proyectada para el conjunto de las provincias asciende a $1,15 billones en lo que va del año. En la capital pampeana, el análisis de estos números obliga a un seguimiento estricto del gasto, dado que la coparticipación es el motor principal para el sostenimiento de servicios esenciales y obra pública en todo el territorio provincial.