dPosta – Diputados opositores ampliaron la denuncia contra Manuel Adorni por la compra del departamento de Caballito y el fiscal Gerardo Pollicita decidió acelerar: llamó a declarar a la escribana que intervino en la operación. En simultaneo, el Gobierno Nacional decidió esconder a su Jefe de Gabinete.
Bajo la excusa de una agenda “reconfigurada”, se confirmó la suspensión de la conferencia de prensa que el ministro debía brindar este miércoles. La medida busca evitar una nueva exposición ante los cronistas, luego de los cruces tensos de la semana pasada donde las evasivas de Adorni no hicieron más que alimentar las sospechas sobre su meteórico ascenso inmobiliario.
La escribana, el eslabón clave
Mientras el Ejecutivo intenta blindar la imagen de su vocero estrella reconvertido en ministro, el fiscal federal Gerardo Pollicita decidió dar impulso a la investigación. El movimiento de la fiscalía fue la citación a declaración testimonial de la escribana Adriana Mónica Nechevenko. No se trata de un nombre azaroso: Nechevenko es la profesional que certificó con su firma la compra del polémico departamento de Adorni en el barrio porteño de Caballito a fines de 2025.
Pero la relación de la escribana con el entorno del funcionario es más profunda. Exactamente un año antes de la operación en Caballito, Nechevenko intervino en la adquisición de una propiedad en el exclusivo country Indio Cua Golf Club, en Exaltación de la Cruz, registrada a nombre de la esposa de Adorni, Bettina Angeletti.
Para los investigadores, la escribana es la depositaria de los secretos detrás de una “ingeniería financiera” que desafía las leyes más básicas del mercado inmobiliario argentino.
Una “generosidad” que desafía la lógica
El foco judicial está puesto en la operación del departamento ubicado sobre la calle Miró, una de las zonas más cotizadas y caras de Caballito. Según los registros oficiales, Adorni compró esta unidad de casi 200 metros cuadrados con cochera por un total de 230.000 dólares. Sin embargo, lo que activó todas las alarmas no fue el precio (considerado bajo para el mercado de lujo), sino el método de pago.
El Jefe de Gabinete declaró haber abonado la mayor parte del monto —unos 200.000 dólares— mediante un préstamo personal otorgado por las propias vendedoras del inmueble. Esta “hipoteca no bancaria” fue concedida por Beatriz Viegas (72) y Claudia Sbabo (64), dos jubiladas que, curiosamente, habían adquirido el departamento apenas siete meses antes de vendérselo a Adorni.
Según la denuncia, las mujeres habrían negado conocer al funcionario o haberle prestado semejante suma de dinero, lo que refuerza la hipótesis de una simulación para blanquear fondos de origen desconocido.
La oposición amplía la ofensiva
En paralelo a los movimientos de Pollicita, los diputados nacionales del interbloque Unidos han decidido golpear con más fuerza. Esteban Paulón, Pablo Juliano y Maximiliano Ferraro formalizaron hoy una ampliación de la denuncia original contra Adorni. Los legisladores no solo apuntan al presunto enriquecimiento ilícito, sino que han sumado sospechas sobre el financiamiento de costosos viajes al exterior para el funcionario y su familia, señalando una flagrante incompatibilidad entre su nivel de vida y sus ingresos declarados.
“Es obvio que la operación en Caballito fue una intermediación para simular y justificar una compra que no tiene nada que ver con sus ingresos”, sentenció el diputado santafesino Esteban Paulón.
La presentación de los legisladores destaca que la compra se escrituró apenas dos semanas después de que Adorni asumiera su cargo actual, y por un valor llamativamente inferior a los 340.000 dólares que figuraban como precio original de tasación.
Para los diputados, la trama de las vendedoras jubiladas es el punto más débil del relato oficial, y por ello han solicitado que la Justicia las cite a declarar para que expliquen cómo y por qué decidieron financiar el 87% de una propiedad a un desconocido en moneda extranjera y en efectivo.
El refugio del silencio
Con la citación de la escribana y la presión de los diputados en aumento, el oficialismo ha optado por el repliegue táctico. La suspensión de la actividad de prensa para este miércoles es un síntoma del nerviosismo que impera en Balcarce 50. Sin respuestas técnicas sólidas para explicar la procedencia de los fondos, el Gobierno decidió que la mejor estrategia es el silencio, al menos hasta que el ruido judicial permita a Adorni ensayar una defensa que, hasta ahora, no ha logrado convencer ni a la oposición ni a los tribunales de Comodoro Py.