Condenan a 12 años a un hombre por abusar de su sobrina

El hecho ocurrió en General Acha y la víctima tenía cuatro años. El juez rechazó un planteo de inimputabilidad por falta de pruebas y ordenó su detención una vez que la sentencia quede firme.

dPosta –Un hombre de 36 años fue condenado este martes a 12 años de prisión por ser autor del delito de abuso sexual con acceso carnal contra una niña menor de trece años, agravado por haber estado a cargo de su guarda. La víctima, de cuatro años al momento de los hechos, era su sobrina.

La sentencia fue dictada por el juez de audiencia de General Acha, Raúl Miguez Martín, tras la realización del juicio oral. En sus alegatos finales, la fiscala María Virginia Antón había solicitado la misma calificación legal y pena que finalmente impuso el magistrado.

Por su parte, el defensor particular, Benjamín Eugenio Ortíz, no cuestionó la materialidad de los hechos, pero pidió la inimputabilidad del acusado al sostener que no pudo comprender la criminalidad de sus actos ni dirigir sus acciones. Sin embargo, el juez rechazó ese planteo al considerar que no fue debidamente fundamentado ni respaldado por pruebas.

Miguez Martín señaló que la supuesta “condición mental anómala y excepcional al momento del hecho” debía ser acreditada “argumental y probatoriamente”, y remarcó que no existió ningún elemento que sostuviera esa hipótesis.

En contraposición, el magistrado valoró como creíble el testimonio de la víctima, al que describió como “espontáneo, exhaustivo y sin contradicciones”, y lo consideró suficiente para dar por probado el abuso.

En cuanto a la situación procesal del condenado, el juez mantuvo la prisión preventiva en los mismos términos en que había sido dispuesta hace un año —con prohibiciones de acercamiento y de contacto con la víctima— y sumó nuevas condiciones: no vincularse con una testigo, fijar domicilio y presentarse semanalmente en una comisaría.

Finalmente, ordenó su detención inmediata una vez que la sentencia quede firme o sea ejecutable. También dispuso su incorporación al registro de condenados por delitos contra la integridad sexual y la extracción de muestras genéticas para su identificación, que serán remitidas al Laboratorio de Genética Forense del Ministerio Público Fiscal.