dPosta – En una serie de procedimientos estratégicos desplegados en el corazón del oeste pampeano, la Coordinación de Seguridad Rural de la Unidad Regional I logró asestar un golpe significativo a la actividad cinegética ilegal. Los operativos, que se concentraron en las jurisdicciones de Carro Quemado, El Durazno, Victorica y Loventué, culminaron con la detención de once personas y el secuestro de un arsenal de armas y tecnología de alta gama utilizada para la caza furtiva.
Uno de los hitos más relevantes de la jornada tuvo lugar en la intersección de las rutas provinciales 13 y 14. Allí, los efectivos interceptaron una camioneta con tres ocupantes que transportaban ocho armas de fuego listas para su uso inmediato. Además del armamento, los agentes hallaron dispositivos de visión nocturna y térmica, elementos estrictamente prohibidos por la normativa vigente. En el vehículo también se encontraron dos cabezas de ciervo colorado de gran porte; ante la falta de documentación sanitaria, se procedió a la incineración de los restos cárnicos en el lugar.
La vigilancia policial se extendió hacia el interior de los establecimientos rurales tras denuncias de administradores locales. En un coto de caza cercano a Victorica, un operativo de vigilancia coordinado permitió cercar a un grupo de cazadores que, tras ser interceptados, confesaron haber dado muerte ilegalmente a tres ejemplares de ciervo colorado. En este caso, tanto el vehículo como los trofeos y el armamento quedaron bajo resguardo judicial.
Finalmente, en la zona de Loventué, las tareas de rastreo permitieron capturar a otra banda que operaba con equipos de comunicación, indumentaria camuflada y visores térmicos. Entre las piezas incautadas se listaron cabezas de ciervo colorado y antílope. Todos los implicados fueron notificados en carácter de detenidos y puestos a disposición de la Fiscalía interviniente, reforzando el mensaje de las autoridades sobre la protección de la fauna silvestre y el estricto cumplimiento de los permisos de caza en la provincia.