Dejaron la Comisaría con llave y un preso atendió a los visitantes

Ocurrió en Casa de Piedra y el detenido que dio la bienvenida fue ni mas ni menos que el exintendente de 25 de Mayo, David “Sapo” Bravo, condenado por trata de personas.

dPosta – Durante una inspección de rutina realizada por la cúpula de la Unidad Regional IV a la dependencia policial de Casa de Piedra, los jefes policiales se toparon con una escena que roza el absurdo: una subcomisaría cerrada con llave, sin uniformados presentes y bajo la custodia de facto de sus propios internos. El protagonista central de este despropósito administrativo fue el exintendente de 25 de Mayo, David “Sapo” Bravo, quien cumple condena por delitos de trata de personas.

Al arribar al edificio para controlar el estado de los detenidos y el funcionamiento general, los inspectores se encontraron con las puertas cerradas con llave. Tras varios minutos de espera, fue el propio Bravo quien asomó su rostro por una de las ventanas para explicar la situación.

El exjefe comunal ofició de improvisado anfitrión, informando a los superiores jerárquicos que los dos suboficiales a cargo se habían retirado hacía rato. Durante ese lapso, él y otros tres presos permanecieron solos en la dependencia, sin vigilancia alguna.

Poco después, los efectivos regresaron argumentando que habían salido a perseguir a un “sujeto sospechoso” detectado en las inmediaciones. Sin embargo, la Jefatura de Policía no aceptó la excusa por la gravedad de dejar una guardia acéfala, especialmente con detenidos de alto perfil político. Como consecuencia inmediata, los suboficiales recibieron 15 días de arresto y el caso fue elevado a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA).