dPosta – Tras la detención del segundo involucrado por el robo de dos motocicletas en Ambrogetti Motos, Walter Sebastián Ortega, la jueza Ana Ruffini formalizó la investigación y ordenó que el imputado cumpla con 30 días de arresto domiciliario con tobillera electrónica. La decisión judicial generó desazón en los damnificados.
El fiscal Juan Cupayolo pidió formalizar la investigación y explicó la mecánica del robo ocurrido el pasado 28 de febrero a las 05:20 horas. Según la acusación, Ortega junto a Alexis Aballar (quien ya se encuentra cumpliendo prisión preventiva de un mes), ingresaron al local tras escalar un muro de dos metros. Una vez dentro, sustrajeron un manojo de llaves con el que abrieron una de las puertas del local para llevarse una Zanella ZB 0km y una Yamaha XTZ 250.
Por este accionar, la Fiscalía imputó a Ortega por robo doblemente agravado, una figura penal que contempla el escalamiento y el uso de llave verdadera sustraída.
Tras las rejas o en la casa
El foco de la audiencia estuvo puesto en la medida de coerción. Mientras el fiscal Cupayolo solicitó tres meses de prisión preventiva (el mismo pedido que había hecho con Aballar) alegando riesgos de fuga y entorpecimiento, el defensor particular Guillermo Constantino se opuso firmemente, solicitando una medida menos severa.
Para el defensor, no está clara la participación del imputado en el hecho. En ese sentido, puso en duda la calidad de las imágenes que mostrarían a Ortega en la vereda del local y, además, dijo que el joven está trabajando de albañil en Intendente Alvear.
Al momento de resolver, la jueza Ruffini recordó que Ortega aún goza del principio de inocencia y que las medidas restrictivas deben ser interpretadas de forma restrictiva. En dicho sentido, resolvió que Ortega permanezca bajo arresto domiciliario por un plazo de 30 días, condicionado a las siguientes pautas: el uso de una tobillera electrónica, fijar domicilio en una vivienda de calle 40 y la prohibición absoluta de comunicación con el denunciante, Roberto Abel García (encargado del local ante la ausencia de Ambrogetti), y su hijo.
Antecedentes y malestar
La noticia de la prisión domiciliaria para Ortega no cayó bien en la firma damnificada, no solo por resultar menos gravosa que la aplicada al supuesto cómplice, Aballar, sino también porque el detenido es tristemente conocido por los denunciantes.
Walter Ortega estuvo involucrado en un robo anterior en Ambrogetti Motos, ocurrido a mediados de septiembre de 2024, cuando desconocidos ingresaron por una banderola del local y se llevaron un sobre con alrededor de 7.000 dólares y varias tarjetas de crédito.
Ortega no fue condenado por el robo porque la investigación no logró confirmar que ingresó al comercio, pero sí por la figura de “estafa” porque utilizó varias de las tarjetas robadas allí en compras que hizo en diversos negocios de la ciudad por un monto de 650.000 pesos. En el mismo fallo judicial que condenó a Ortega a seis meses de prisión efectiva, también resultó condenado Saúl Pablo García por el delito de “encubrimiento” por haber encontrado en su poder otras tarjetas sustraídas a Ambrogetti.
Por este hecho, Walter Ortega cumplió su primera pena tras las rejas, porque meses antes había sido sentenciado a tres años de prisión en suspenso por haber ingresado de madrugada a una casa de comidas, donde se llevó 15.000 dólares, 165.000 pesos y una pistola. Ese hecho lo cometió junto a Alexis Aballar, el mismo imputado ahora por el robo en Ambrogetti, quienes son conocidos y viven a una cuadra de distancia en el barrio Ranqueles.