Incertidumbre por el paradero del gendarme Nahuel Gallo tras su traslado

El régimen chavista retiró al uniformado argentino del penal El Rodeo 1. Familiares esperan confirmación oficial ante versiones de una posible liberación o derivación a otro lugar.

dPosta – La situación del gendarme argentino Nahuel Gallo ha dado un vuelco dramático en las últimas horas, sumergiendo a su familia y a la diplomacia argentina en un estado de alerta máxima e incertidumbre. Tras permanecer detenido de manera ilegal desde diciembre de 2024, Gallo fue retirado sorpresivamente anoche del penal de El Rodeo 1, ubicado en el Estado de Miranda, en las afueras de Caracas. Hasta la tarde de este domingo, las autoridades venezolanas no han emitido ningún reporte oficial sobre su ubicación actual, lo que ha disparado diversas versiones sobre su destino.

La primera señal del movimiento carcelario no provino de canales oficiales, sino de un método de comunicación rudimentario pero efectivo en el sistema penitenciario venezolano: los gritos de los internos que traspasan los muros de la prisión. Familiares de otros detenidos lograron grabar mensajes donde se aseguraba que “el argentino” había sido “liberado”. Sin embargo, la cautela impera en el entorno de Gallo, ya que el término “liberado” en el argot carcelario local a menudo se utiliza para referirse a un egreso del penal, sin que esto signifique necesariamente la recuperación de la libertad ambulatoria.

Fuentes cercanas al caso no descartan un escenario que ha sido recurrente en detenciones de extranjeros por motivos políticos: el traslado a las dependencias de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Este organismo, bajo la influencia directa de figuras clave del chavismo como Diosdado Cabello, suele intervenir en casos de presunta conspiración o delitos contra el Estado. En ocasiones anteriores, el paso por el DGCIM ha sido la antesala de una expulsión del país o un intercambio diplomático, pero el hermetismo total de la administración de Nicolás Maduro impide confirmar esta hipótesis.

Nahuel Gallo, integrante de la Gendarmería Nacional Argentina, fue arrestado el 8 de diciembre de 2024. Su viaje a Venezuela tenía un fin estrictamente personal: visitar a su pareja, María Alexandra Gómez, y a su pequeño hijo, Víctor. A pesar de contar con toda su documentación en regla y no poseer antecedentes ni pedidos de captura, fue interceptado en la frontera. Desde entonces, su detención ha sido denunciada como arbitraria por organismos de derechos humanos, convirtiéndose en un punto de fricción constante entre Buenos Aires y Caracas en un contexto de relaciones bilaterales sumamente tensas.