dPosta – En una conferencia de prensa realizada en la Seccional de UTELPa, la Multisectorial de General Pico ratificó su plan de lucha frente al avance de las políticas nacionales. Los voceros desglosaron los riesgos de una Reforma Laboral que, lejos de modernizar, vacía de contenido las conquistas históricas de la clase trabajadora.
María Ester Campos (CTA) fue la encargada de rescatar la potencia del último paro nacional como cimiento de esta resistencia. “Fue un paro muy fuerte, que no pudimos ver a través de los medios, pero donde se paralizó el transporte en todo el país”, recordó. Campos alertó que la ley actual busca “arrasar con todo”, mencionando que la lucha popular es la única herramienta para “enterrar esa ley que va a ser un desastre” y frenar el avance sobre la educación y los glaciares.
Por su parte, Christian Rosso (Sitep) aportó una dosis de realismo político sin abandonar la combatividad. Ante la inminente sanción de la reforma con el apoyo de legisladores pampeanos de la UCR, el PRO y La Libertad Avanza, Rosso señaló: “Esta pulseada hoy por hoy nos tiene en una fase de derrota, porque seguramente la reforma saldrá, pero tendrá una continuidad en la lucha”. El dirigente enfatizó que el escenario actual es un “combo” de recesión, despidos y leyes punitivas contra la juventud, asegurando que la historia de los pueblos sabe de estas “luchas de largo aliento” y que habrá un “segundo tiempo” en la pelea por los derechos.
Finalmente, la docente jubilada Nilda Masci profundizó en la dimensión ambiental del ajuste, denunciando que la reforma de la Ley de Glaciares pone en riesgo el acceso al agua. “No solamente nos van a matar de hambre, sino también de sed; y esto no es metáfora, es la realidad”, advirtió. Masci calificó la situación como una “catástrofe ambiental deliberada”, instando a incorporar la defensa del medio ambiente como una reivindicación gremial urgente.
La Multisectorial cerró el encuentro repudiando la violencia contra la prensa y ambientalistas, reafirmando que no existen “privilegios” en el trabajo, sino derechos conquistados con sangre.