Los dueños del Frigorífico Pico rompen el silencio, pero no dan certezas

Los Lowenstein emitieron un comunicado donde no hay anuncios sobre el futuro de la planta, ni novedades para los despedidos. Definen un combo de costos, tasas de interés e inversiones como razón de la debacle.

dPosta – Después de un prolongado y tenso silencio que alimentó semanas de incertidumbre en General Pico y otras localidades del norte, los propietarios del Frigorífico General Pico S.A. han decidido finalmente dar la cara, aunque sea a través del papel. Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, presidente y vicepresidente de la firma respectivamente, firmaron un comunicado de prensa que marca la primera vez que los empresarios hablan oficialmente desde que estalló la crisis. Sin embargo, para la comunidad local y los cientos de familias afectadas, las palabras de la conducción empresarial resultan tan reveladoras de sus dificultades financieras como evasivas respecto a las soluciones concretas que se esperan con urgencia.

El documento, dirigido a la comunidad, colaboradores y autoridades, intenta trazar una línea de tiempo que justifique la debacle de una de las plantas con mayor potencial exportador de la provincia de La Pampa. Los Lowenstein adjudicaron el colapso operativo a una “tormenta perfecta” económica: por un lado, el incremento el costo de la materia prima durante 2024; por el otro, las asfixiantes tasas de interés que marcaron el primer semestre de 2025. Según los empresarios, estos factores coincidieron con una etapa de fuertes inversiones destinadas a modernizar la planta de Trenel para cumplir con estándares internacionales, lo que terminó por agotar el capital de trabajo de la compañía familiar.

A pesar de que el comunicado constituye el primer contacto directo de los dueños con la opinión pública, el contenido del mismo aporta pocas novedades sustanciales. En sus párrafos, los empresarios admiten que están abocados a la búsqueda de inversores o grupos interesados en darle continuidad a la operación, con el fin de saldar compromisos con proveedores y acreedores financieros. No obstante, reconocen que el complejo contexto que atraviesa la industria cárnica a nivel general ha dificultado severamente estas gestiones, lo que deja entrever que, por el momento, no existe una oferta firme ni un cierre de operación inminente que garantice la supervivencia de la firma en el corto plazo.

Lo más preocupante para los observadores es lo que el comunicado no dice. Si bien los Lowenstein expresaron “lamentar profundamente” la reciente interrupción de uno de los turnos de producción y la consecuente pérdida de puestos de trabajo —que se estima en casi 200 empleados—, no brindaron ni un solo detalle sobre la situación indemnizatoria de los despedidos ni sobre el plan de contingencia para quienes aún permanecen en planta.

En un intento por rescatar el valor de su activo, los empresarios destacaron que las obras de infraestructura en Trenel están prácticamente finalizadas, lo que permitiría a la planta mantener un régimen operativo autónomo y eficiente si aparecieran los fondos necesarios. Sin embargo, mientras los dueños hablan de “evaluar alternativas” y de las “más de 400 familias vinculadas”, la realidad en las puertas de la fábrica sigue siendo de desolación. La palabra oficial ha llegado, pero ha dejado un sabor amargo: la confirmación de la crisis financiera es total, pero la solución para el drama humano de los trabajadores sigue siendo, hasta nuevo aviso, una página en blanco.

Los Lowenstein se comprometieron a informar novedades en el futuro, pero el tiempo de los empleados, apremiados por la falta de ingresos, no parece correr a la misma velocidad que el de las negociaciones empresariales.

El comunicado

Por medio de la presente, Ernesto “Tito” Lowenstein y Alan Lowenstein, presidente y vicepresidente de Frigorífico General Pico S.A., nos dirigimos a la comunidad, colaboradores, proveedores, clientes y autoridades a fin de informar la situación actual de la empresa.

Desde hace más de 20 años conducimos esta compañía familiar con la vocación y el compromiso de generar empleo y aportar al desarrollo productivo de carne de calidad de esta provincia habiendo realizado inversiones que se reflejan en las múltiples habilitaciones internacionales hoy vigentes, haciendo de Trenel una planta con alto potencial operativo y comercial.

Sin embargo, ante las graves dificultades que atravesamos desde 2024 producto del aumento del costo de la materia prima y de las altas tasas de interés durante el primer semestre de 2025, en un contexto particular de alta inversión en el frigorífico para dotarlo de las capacidades instaladas necesarias mermó completamente nuestra capacidad de generar el capital de trabajo necesario. Esto nos llevó a buscar interesados en darle continuidad a la operación de la empresa a fin de MANTENER LA FUENTE LABORAL, hacer frente a los compromisos con los PROVEEDORES CORRIENTES para acto seguido, llegar a un acuerdo con los ACREEDORES FINANCIEROS.

No obstante, el complejo contexto que atraviesa la industria frigorífica en general y que fue empeorando estos últimos meses ha dificultado severamente esta labor.

Esta situación obligó recientemente a discontinuar uno de los dos turnos habituales de la planta, con la consecuente reducción de puestos de trabajo, una situación que lamentamos profundamente.

Cabe destacar que, con mucho esfuerzo se logró finalizar la mayoría de las obras necesarias para que la planta de Trenel mantenga un régimen operativo autónomo y eficiente.

Actualmente, continuamos abocados a que las negociaciones con interesados en curso puedan concretarse en el corto plazo y se retome cuanto antes el funcionamiento de la operación de la planta.

Más de 400 familias se vinculan directamente con la actividad de la empresa. En función de ello, se continúan evaluando alternativas y llevando adelante las gestiones correspondientes.

Informaremos oportunamente novedades al respecto.