Frigorífico Pico: intendentes acompañaron la protesta y pidieron una solución

Con casi 200 despidos en toda la zona y salarios absorbidos por deudas, los jefes comunales de Trenel y Arata alertaron sobre el efecto en comercios, servicios y economías familiares.

dPosta –La localidad de Trenel fue este miércoles el escenario de una jornada de protesta convocada por trabajadores despedidos del Frigorífico Pico. La concentración comenzó alrededor de la hora 8:00 frente a la planta ubicada en el cruce del acceso Presidente Perón y la ruta provincial 4.

El conflicto se arrastra desde hace semanas y tuvo su primera expresión pública en General Pico. Según datos del Banco Central de la República Argentina, la empresa acumularía pasivos superiores a los 34.000 millones de pesos y el Sindicato de la Carne denunció cerca de 200 despidos en total, en un escenario de salarios adeudados y actividad paralizada.

En ese contexto, el intendente de Trenel, Horacio Lorenzo,quien acompañó la protesta, describió con crudeza la situación local. “Son 80 despedidos casi en la localidad” y precisó que “que han recibido el telegrama”.

Sin embargo, advirtió que el número de personas afectadas es mayor si se contempla a quienes, aun sin telegrama, no están percibiendo ingresos: “Después hay quienes no tienen un peso, muchas más. A lo mejor tenían un ahorro o lo que sea, pero no están cobrando”.

Lorenzo también expuso el drama de los salarios de enero: “Cobró 500.000 pesos que se los chupó el cajero porque la mayoría tienen deuda, de créditos, de tarjeta. Y se preguntó: “¿Y qué podemos hacer nosotros? Lo máximo que podamos aportar lo vamos a hacer, pero esto escapa a nuestra posibilidad”.

Para el jefe comunal, la única salida viable es la normalización de la actividad: “Acá tiene que haber algún arreglo, algo que se normalice la situación, sería lo más productivo para todos”.

El impacto, sostuvo, trasciende a los empleados directos. “También perjudica a todo lo que rodea el frigorífico. Hay gente que vende viandas, hay camioneros, hay un montón de gente que pierde el laburito que venía haciendo y que estaba comiendo con eso. Es muy grande el golpe”.

Incluso mencionó que el lavadero local dejó de trabajar: “Tenemos lavadero pero bueno, últimamente ya hace tiempo que no estamos lavando debido a que no faenan”.

En un marco más amplio, Lorenzo reflejó su preocupación por la coyuntura nacional: “Fate echó 920 empleados. Ya nada te sorprende en este país. Yo lo que veo es que cada día se pone peor y es como que cada semana que pasa estamos peor”. Y añadió: “Las empresas te cierran, las obras se paralizan… tenés que pensar en qué forma podés ayudar porque ya no tenés plata, no tenés medios”.

La situación en Arata

La movilización contó además con el acompañamiento del intendente de Arata, Jorge Sosa, quien remarcó el carácter regional del frigorífico. “Este frigorífico no es solamente de Trenel, ya pertenece a la región y por eso nos afecta a todos”, sostuvo.

Sosa recordó que en los momentos de mayor actividad “llegamos a tener 40 personas trabajando en todos los turnos” y que el municipio incluso disponía de una traffic para trasladar a los empleados. “Hemos trabajado muy bien en su tiempo con la gente del frigorífico. Queremos que se vuelva a retomar ese camino nuevamente, estamos esperanzados en eso”, afirmó.

Actualmente, señaló, que “desde nuestro municipio es imposible sostener esta cantidad de empleados que tenía la fábrica porque tenemos mucha gente trabajando, la situación financiera se complica también”, explicó. No obstante, remarcó la necesidad de acompañar: “Hay que estar, ser solidarios, unidos y poder salir”.

Finalmente, Sosa sintetizó el impacto económico: “Impacta tremendamente, en todos los negocios, en todo, la economía de los pueblos se ve totalmente restringida”. Y concluyó con un deseo compartido en la región: “Esperemos que pueda solucionarse y que podamos nuevamente retomar ese camino de la producción y lo que representa esta empresa tan importante… es algo muy lindo que la gente viva de su trabajo”.