dPosta – El fútbol, en su faceta más implacable, le dio la espalda a Ferro de Pico este domingo. En el Estadio Miguel Morales de Pergamino, el equipo pampeano se quedó a las puertas de la gloria al caer por 1 a 0 frente a Atlético Escobar en una de las finales del Torneo Federal Regional Amateur. El conjunto de Ingeniero Maschwitz celebró el ascenso a la tercera categoría, dejando al “Verde” con las manos vacías tras una campaña de enorme esfuerzo.
Desde el pitazo inicial, el planteo de Alejandro Abaurre fue ambicioso. Ferro se adueñó del balón, buscando progresar con asociaciones cortas y la conducción de Nicolás Trecco como eje creativo. Sin embargo, el partido se presentó áspero desde el amanecer: a los 3 minutos, Yael Ferreyra recibió una tarjeta amarilla que condicionaría su despliegue físico durante todo el pleito. Pese a esto, Ferro tuvo sus momentos. A los 15 minutos, un remate de Trecco que se desvió en el camino encendió las alarmas de Escobar.
La polémica se instaló a los 31 minutos cuando todo el banco pampeano reclamó un penal sobre Albaro Orueta. En medio de las protestas, Ferro casi encuentra el gol con un cabezazo de Álvaro Klusener tras un centro de Pedernera, pero Lucas Álvarez, figura excluyente de la tarde, comenzó a agigantar su figura. El castigo a la falta de contundencia llegó apenas un minuto después: a los 35, Osías Barreto recibió un centro pasado y, con un remate rasante, batió a Sequeira para establecer el 1 a 0.

En el complemento, la urgencia tiñó de dramatismo cada avance de Ferro. Fernando Pascual avisó con un disparo de media distancia que Álvarez sacó de forma magistral. Escobar, replegado pero peligroso de contra, pudo liquidarlo con un tiro libre de Portillo que dio en el travesaño tras un desvío de Sequeira. Pero la jugada que perseguirá los sueños de los hinchas de Ferro ocurrió poco después: Axel Bertaina habilitó a Orueta, quien quedó mano a mano con el arquero. El delantero, con todo el arco a disposición, definió al cuerpo de un Álvarez que se convirtió en muralla.
Abaurre quemó las naves con cuatro cambios simultáneos, buscando refrescar el ataque. El partido entró en una zona de interrupciones, faltas y tarjetas para Soda y Quiroga. Ni siquiera la expulsión de Silva en Escobar a los 50 minutos le permitió a Ferro encontrar la grieta. El pitazo final confirmó la amargura pampeana: el objetivo de recuperar la plaza en el Federal A deberá esperar, mientras Escobar festeja un ascenso que se definió por la mínima pero decisiva diferencia de la eficacia.