dPosta – El mapa político argentino vuelve a tensarse ante el avance de la “Ley de Modernización Laboral” en el Congreso Nacional. Un bloque compacto de provincias de signo peronista, con La Pampa a la vanguardia, ha formalizado un reclamo contundente ante el secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero. La exigencia es clara: la convocatoria inmediata del Consejo Federal del Trabajo (CFT), un organismo que, según denuncian las autoridades locales, ha quedado reducido a una cáscara vacía bajo la gestión de Javier Milei.
El secretario de Trabajo pampeano, Marcelo Pedehontáa, junto a la subsecretaria Ana Paola Rodríguez, firmaron la nota que busca romper el silencio de Nación. El bloque federal —integrado también por Buenos Aires, Formosa, La Rioja, Misiones y Tierra del Fuego— sostiene que es inadmisible que un organismo con 30 años de historia, obligado por ley a sesionar trimestralmente, hoy solo ofrezca reuniones informales “sin temario y con un vaso de agua”.
Para La Pampa, la exclusión de las provincias en la discusión del Modelo Nacional es un error estratégico, dado que son los gobiernos locales quienes enfrentan cotidianamente la conflictividad social en los territorios.
La preocupación no es solo institucional, sino estadística. Los números que maneja el Consejo son alarmantes: el país ya registra el cierre de 20.000 empresas y la desaparición de 300.000 puestos de trabajo. En este escenario, la media sanción en el Senado de la reforma laboral actúa como el detonante final.
Los funcionarios pampeanos y sus pares bonaerenses comparan con ironía la falta de diálogo de Cordero con la necesidad de enviar una “carta documento a un amigo para que asista a un asado”.
Mientras el silencio persiste en los despachos de la Capital Federal, el bloque peronista advierte que la modernización de las leyes del trabajo no puede ejecutarse a espaldas de las provincias, que son, en última instancia, las que deben contener el impacto del desempleo y la crisis económica.