

dPosta – La tarde en el “Coloso de Barrio Talleres” no fue apta para cardíacos. En una final regional que tuvo todos los condimentos de una verdadera batalla futbolística, Ferro Carril Oeste de General Pico se coronó campeón de la Región Pampeana Sur del Torneo Federal Regional Amateur (TFRA). Lo hizo con el sufrimiento como bandera, igualando 1 a 1 ante un aguerrido Racing de Olavarría y sellando su destino en una definición por penales que terminó 5 a 4 a favor de los pampeanos. Ahora, el sueño del ascenso se traslada a Pergamino, donde espera Atlético Escobar.
Desde el silbatazo inicial, Ferro intentó imponer las condiciones de dueño de casa. Los primeros 45 minutos fueron un monólogo del equipo piquense en cuanto a volumen de juego y llegadas de riesgo. La figura de Rodrigo Vivas, arquero visitante, comenzó a agigantarse temprano. A los 13 minutos, una ráfaga de cuatro remates en la misma jugada paralizó los corazones de la parcialidad de Olavarría: centros, rebotes y disparos de Orueta, Pedernera y Musarella que terminaron con un intento de Yael Ferreyra besando el travesaño. La más clara llegó a la media hora, cuando Pascual ensayó un remate de “tres dedos” que Vivas desactivó con una volada espectacular.
Sin embargo, el fútbol no sabe de merecimientos sino de golpes de timón. En el complemento, el guion cambió de forma drástica. Un error en la salida de Ferro a los 7 minutos dejó a Gastón Martínez comprometido; Pablo Mujica, astuto, robó la cartera y fue derribado por Sequeira en el área. Matías Ordozgoiti, con la frialdad de los que saben, cambió el penal por gol con un disparo bajo y cruzado. El 1 a 0 parcial descolocó a Ferro, que entró en un espiral de nerviosismo y juego brusco, mientras Racing acariciaba el segundo en cada contraataque de la mano de Rojas y Hadad.

Cuando el reloj apretaba y la claridad desaparecía, emergió la mística del “Verde”. A los 35 minutos, Musarella, de incansable despliegue, guapeó una pelota por la banda izquierda, se metió en el área y lanzó un centro quirúrgico al primer palo. Albaro Orueta, con el instinto goleador a flor de piel, anticipó a toda la defensa y desvió la trayectoria para inflar la red. El 1 a 1 fue una inyección de adrenalina que revivió a los locales y forzó a Sequeira a convertirse en héroe sobre el final, tapando una volea imposible a Hadad que hubiese sentenciado la historia.
La lotería de los penales fue el escenario final. Allí, la precisión de los ejecutores de Ferro y la templanza colectiva permitieron redondear el 5 a 4 definitivo. El estallido de júbilo en las gradas marcó el cierre de una etapa brillante: Ferro es el mejor de la región y ahora se prepara para la “finalísima” en Pergamino ante Atlético Escobar de Ingeniero Maschwitz. Un solo paso separa al gigante pampeano del ansiado ascenso al Federal A, en una campaña que ya quedó grabada en la retina de sus hinchas por la entrega y el coraje demostrados ante la adversidad.