dPosta –La madrugada piquense se vio sacudida por un nuevo episodio de violencia. Minutos después de la medianoche, una confrontación frente a un local comercial del barrio Ranqueles movilizó a efectivos de la Comisaría Segunda, alertados por una pelea que escalaba en intensidad y que ya había provocado daños materiales en la infraestructura del comercio afectado.
Al arribar al escenario del conflicto, los uniformados hallaron a un joven de 22 años con signos evidentes de haber sido atacado. Fuentes policiales informaron que el herido presentaba dos cortes producidos por un arma blanca en una de sus manos y el cuello, lo que motivó un urgente despliegue del Servicio de Emergencias Médicas para su traslado al Hospital Gobernador Centeno.
Una vez en el centro de salud, el panorama médico llevó tranquilidad al determinarse que las lesiones eran, inicialmente, de carácter leve. Sin embargo, el protocolo hospitalario sugirió un periodo de observación para descartar complicaciones posteriores. Sin embargo, el paciente decidió interrumpir su internación pocas horas después, retirándose del establecimiento bajo su propia responsabilidad mediante un acta de alta voluntaria.
Pese a la gravedad de haber recibido un puntazo en el cuello, la resolución judicial del caso se encuentra con un obstáculo significativo. El damnificado manifestó ante las autoridades su deseo de no instar la acción penal, guardando silencio respecto a la identidad de sus atacantes o los motivos que desencadenaron la gresca.
No obstante, el hermetismo de la víctima no frenó el accionar de la justicia. La fiscalía a cargo de Juan Pellegrino tomó intervención en el hecho, mientras que la Policía de La Pampa continúa las diligencias de oficio para intentar reconstruir lo sucedido y asegurar el orden en el vecindario.