dPosta – Dentro de la estrategia del Gobierno nacional para consolidar apoyos en el Congreso, la reunión prevista entre el ministro del Interior, Diego Santilli, y el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, aparece como una de las más sensibles del recorrido federal. El mandatario pampeano, referente del peronismo y con peso propio en el Senado, será recibido en un contexto de negociaciones abiertas por la reforma laboral y de reclamos provinciales aún pendientes.
En la Casa Rosada reconocen que el diálogo con Ziliotto será distinto al sostenido con gobernadores aliados. La Pampa mantiene una postura crítica frente a varias políticas nacionales, en especial las vinculadas al ajuste fiscal y la paralización de la obra pública. En ese marco, Santilli llegará con un mensaje ya conocido: no habrá fondos nuevos, pero sí margen para acuerdos de gestión, compensaciones indirectas y gestos políticos que permitan destrabar consensos legislativos.
El eje central del encuentro será la reforma laboral, un proyecto que el Gobierno considera estructural pero que genera resistencia en sectores del peronismo y del sindicalismo. Ziliotto ya dejó trascender que observa con cautela cualquier iniciativa que impacte sobre derechos laborales y sobre la recaudación provincial, especialmente por los efectos que los cambios podrían tener en el impuesto a las Ganancias y, en consecuencia, en la coparticipación.
Aseguran que cualquier acompañamiento estará condicionado a garantías concretas para la provincia. Entre los temas que La Pampa pondrá sobre la mesa figuran el estado de las rutas nacionales, la falta de inversiones en infraestructura y la continuidad de programas nacionales que fueron recortados o discontinuados durante 2024 y 2025.
Para el oficialismo, el encuentro con Ziliotto forma parte de una apuesta más amplia: sumar votos por fuera de su núcleo duro y evitar depender de mayorías ajustadas en el Congreso. En ese esquema, la relación con gobernadores peronistas dialoguistas es clave. La Pampa, junto con Tucumán y Salta, aparece como un distrito bisagra en el Senado.
La reunión, prevista para el martes, no apunta a cerrar un acuerdo inmediato, sino a abrir un canal político que permita sostener la negociación en el tiempo. En la Casa Rosada admiten que la reforma laboral aún está lejos de tener los votos asegurados y que encuentros como el de Santilli con Ziliotto serán determinantes para definir el ritmo y el alcance del debate legislativo en las próximas semanas.