Carbap reclama planificación para evitar incendios

La entidad que representa a productores agropecuarios afirmó que faltó “preparación” para evitar el daño hasta ahora causado por el fuego, hasta ahora estimado en 130.000 hectáreas en la provincia.

dPosta – La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) lanzó una dura advertencia sobre lo que lo que entiende es una recurrente imprevisión oficial ante los incendios. Reclamo planificación y pidió líneas de crédito para afrontar la situación de los damnificados.

La temporada estival 2025-2026 golpea al corazón productivo de La Pampa, alcanzando un saldo de aproximadamente 130.000 hectáreas afectadas por el fuego, según datos de la Dirección de Defensa Civil provincial.

La magnitud de la devastación, impulsada por la combinación explosiva de elevadas temperaturas, la sequedad extrema del material combustible y la persistencia de fuertes vientos, ha llevado a la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) a emitir un fuerte pronunciamiento, expresando solidaridad con los productores damnificados y, al mismo tiempo, señalando la “falta de preparación previa” del Estado frente a un fenómeno que califica como crónico y previsible. El reclamo se centra en la necesidad de pasar de la reacción a la planificación coordinada para mitigar las consecuencias de un desastre que se repite casi anualmente.

El impacto geográfico de los siniestros ha sido amplio y severo, concentrándose principalmente en el oeste y sur pampeano. Localidades como Santa Isabel, La Pastoril, Jacinto Arauz, Alpachiri, Hucal, Conhelo y Chalileo fueron las zonas más afectadas.

Si bien en las últimas horas se logró un control sobre los principales frentes activos, obligando a establecer “guardias de cenizas” en zonas críticas como Jacinto Arauz y Santa Isabel para contener posibles reactivaciones por el viento y la sequedad, la amenaza sigue vigente. De hecho, todo el territorio provincial se mantiene bajo alerta roja, debido al riesgo extremo que persiste por las condiciones meteorológicas y la probabilidad de tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos.

Frente a la inmediatez del peligro, la respuesta primaria recayó, como es habitual, en el esfuerzo y la valentía de los bomberos voluntarios. Cuarteles de Alpachiri, Guatraché, Eduardo Castex, Arata, La Maruja, General San Martín, Jacinto Arauz, Bernasconi, La Adela, Winifreda, Victorica y Trenel, entre otros, se movilizaron incansablemente para contener la propagación de las llamas.

Falta de previsión

Desde CARBAP, la crítica apunta a la ausencia de una visión estratégica de largo plazo. El sector rural remarca que este escenario de fuego y devastación no es inédito; es el resultado previsible de la combinación de factores climáticos y la falta de inversión estatal en prevención.

“Desde CARBAP hace años venimos remarcando la necesidad de trabajar coordinadamente de manera previa al inicio de la temporada de incendios, en donde se deben disponer de las medidas precautorias necesarias para atenuar las consecuencias del fuego y evitar pérdidas fatales”, sostiene la confederación. Esta planificación anticipada debería ser una prioridad ineludible para las administraciones, dado el carácter recurrente y destructivo de los incendios en la región pampeana.

Uno de los puntos más sensibles de la crítica es el estado de la infraestructura vial. La entidad cuestionó duramente a Vialidad Nacional y Provincial por la falta de mantenimiento de las banquinas, tanto en rutas troncales como en caminos vecinales y rurales. Muchos de estos caminos, cruciales para el traslado rápido de equipos de emergencia y el escape de la hacienda, se encuentran “intransitables”, dificultando la llegada de los bomberos y acortando los tiempos de respuesta.

Esta situación, según CARBAP, es agravada por el hecho de que no se condice con las “tasas de guías” que se les cobra a los productores, lo que implica un incumplimiento de las responsabilidades estatales a pesar de la contribución económica del sector.

Recursos

La entidad también puso el foco en la necesidad de dotación de recursos materiales adecuados para la provincia. Sostuvo que, conociendo la gravedad de la situación en esta época del año, se debería contar con “camiones tanques para el transporte de agua, máquinas tipo motoniveladoras, y toda aquella máquina necesaria para controlar a la brevedad el fuego”. Asimismo, remarcó enfáticamente la necesidad de disponer de “aviones hidrantes”, una herramienta esencial para el control rápido de los frentes de llama que se extienden con virulencia por el monte y el campo pampeano. La ausencia de estos elementos logísticos de gran porte transforma la lucha contra el fuego en una batalla desigual, dependiente en exceso de la capacidad de respuesta de los voluntarios locales.

Líneas de crédito

Finalmente, CARBAP se enfocó en el control de daños productivos, alertando sobre el grave impacto económico que la pérdida de infraestructura y pastizales deja en el ya golpeado sector agropecuario pampeano. La confederación evocó la catástrofe de 2017, cuando más de 300.000 hectáreas quedaron calcinadas, obligando a articular el envío de forraje junto al Ejército Argentino para sostener el ganado que había sobrevivido. En el contexto actual, donde se han perdido miles de metros de alambrados, corrales y mangas, serán “necesarias líneas de crédito diferenciales” que américa este tipo de catástrofe para poder recomponer la infraestructura esencial y permitir que el productor vuelva a producir normalmente. En este sentido, convocó a los productores afectados a acercarse a las sociedades rurales de sus zonas para formalizar las denuncias y coordinar las acciones de asistencia a seguir.