Gremios estatales y el Gobierno vuelven a la mesa paritaria

La Intersindical retoma hoy la negociación con el Ejecutivo provincial bajo un clima de confrontación, exigiendo una recomposición urgente y con amenaza de un plan de lucha si no hay una oferta satisfactoria.

dPosta – La Mesa Intersindical de gremios estatales retoma este lunes a las 10 horas una discusión paritaria que se anticipa como definitoria y se lleva a cabo en un contexto de crispación con el Ejecutivo provincial. El Gobierno había postergado el encuentro a la espera de una respuesta favorable a las negociaciones con Nación por el déficit previsional, que aún no llegó, situación que abre un interrogante sobre el ofrecimiento que los estatales esperan escuchar esta mañana.

La reunión se celebra bajo la sombra del rechazo sindical al desdoblamiento del pago de sueldos y aguinaldos para fin de año, una medida considerada legal, pero que, según los referentes, atenta contra la economía de los trabajadores endeudados.

Los sindicatos llegan a la mesa de diálogo con una propuesta económica unificada y una clara advertencia: la ausencia de una oferta de aumento salarial que satisfaga sus demandas, acompañada de un bono de fin de año, desembocará en la convocatoria inmediata a un plan de lucha respaldado por asambleas en toda la provincia.

El paquete de demandas que la Mesa Intersindical pondrá sobre la mesa incluye una exigencia de incremento salarial que garantice la recuperación del poder adquisitivo perdido por la inflación, la implementación de la cláusula gatillo para proteger los haberes futuros y la entrega de un Bono de Fin de Año con fines compensatorios. Además, la agenda gremial reclama una acción directa del gobierno para la refinanciación de las deudas de tarjetas de crédito que mantienen activos y jubilados con el Banco de La Pampa, buscando aliviar la pesada carga financiera.

La tensión escaló significativamente con las duras declaraciones de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que criticó la política de ajuste del gasto. El gremio desafió al Gobierno a “achicar” por el lado de la política, argumentando que si se aplica una “economía de guerra”, el ajuste debe recaer sobre los funcionarios y no sobre los empleados que perciben “sueldos de pobreza total”. ATE insistió en que la disparidad salarial es inaceptable y que los trabajadores no serán la única “variable de ajuste”.