


dPosta – Un ataque terrorista antisemita ocurrido este domingo en la playa de Bondi Beach, Sídney, Australia, durante la celebración judía de Hanukkah, dejó como saldo de al menos 15 muertos y 40 heridos. La policía mayó a un atacante y otro fue desarmado por un civil y luego detenido.
Las autoridades confirmaron este domingo más temprano que se trató de un ataque “terrorista”. “Como resultado de las circunstancias del incidente de esta noche a las 21:36 de esta noche, declaré que fue un incidente terrorista”, declaró en una rueda de prensa el comisario de policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon.
Poco después, la Policía anunció al menos dos hombres detenidos, uno de ellos finalmente confirmado como muerto tras ser abatido por las fuerzas de seguridad.
El primer ministro del país, Anthony Albanese, ha emitido un comunicado en el que lamenta las “escenas impactantes y angustiosas” que están llegado de Bondi y ha confirmado heridos tras el suceso.
“La Policía y los servicios de Emergencia están trabajando sobre el terreno para salvar vidas. Mis condolencias están con cada persona afectada. Estamos trabajando con la policía de Nueva Gales del Sur y brindaremos más actualizaciones a medida que se confirme más información”, ha manifestado.
“Solo podemos informarles que hemos atendido a varias personas en el lugar y, en este momento, hemos llevado a ocho personas a diferentes hospitales de Sídney”, dijo a AFP un portavoz del servicio de ambulancias de Nueva Gales del Sur.
Imágenes transmitidas en redes sociales muestran lo que parecían al menos dos tiradores vestidos de negro, así como escenas de pánico en la playa, una de las más populares y turísticas de la ciudad, con personas huyendo del sector y varias víctimas tendidas en el suelo mientras eran atendidas por paramédicos.
Por su parte, el ultranacionalista ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, vinculó lo ocurrido con la decisión del Gobierno australiano de reconocer al Estado palestino, acusando que “las manos del Gobierno de Australia están manchadas con la sangre de los asesinados”.