dPosta – Una cuidadora de adultos mayores fue condenada a dos años de prisión en suspenso por estafar a dos mujeres mediante el uso indebido de sus tarjetas de crédito y débito en más de 250 operaciones. Además, deberá reintegrar casi tres millones de pesos a las víctimas.
La sentencia fue dictada por el juez de control Néstor Daniel Ralli y recayó sobre Gisela Alderete, de 29 años. La imputada admitió que utilizó las tarjetas de una mujer de 80 años –a la que asistía en una internación domiciliaria– y de otra con la que convivía, para realizar compras en comercios locales, plataformas virtuales y transferencias de dinero.
De acuerdo con la investigación, entre fines de febrero y comienzos de marzo, Alderete hizo 12 consumos por 454.650 pesos con las tarjetas de la mujer con la que vivía. Meses después, en septiembre y octubre, replicó la maniobra con la jubilada de 80 años: vinculó su tarjeta Mastercard a su cuenta de Mercado Pago y efectuó 242 operaciones por 2.141.335 pesos, además de 32 consumos adicionales por 257.195 pesos con la tarjeta Visa de la misma víctima.
El total defraudado ascendió a 2.853.180 pesos.
El fallo se dictó tras la homologación de un juicio abreviado acordado entre la fiscala Natalia Verónica Urruti, el defensor Simón Barreto y la acusada, quien reconoció los hechos. Como parte de la reparación, Alderete deberá devolver 2.398.530 pesos a una de las damnificadas y 454.650 pesos a la otra, en un plazo máximo de nueve meses.
Al recibir una pena condicional, la mujer deberá fijar domicilio, someterse al control de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación y mantener prohibido cualquier tipo de contacto con las víctimas durante tres años.
Alderete había permanecido detenida un mes al inicio de la causa y recuperó la libertad tras la firma del acuerdo, mecanismo en el cual el tribunal no puede imponer penas superiores a las solicitadas por la fiscalía.