dPosta – En el marco de un debate caliente, el Concejo Deliberante de Santa Rosa decidió por unanimidad archivar las ordenanzas que autorizaban el desembarco de Clarín en la capital. Le tiraron la pelota al intendente Luciano di Nápoli con un pedido claro: que mande a retirar los postes que el grupo -sin presentar la documentación en regla- comenzó a instalar en diversos barrios, mientras la política decidía entre el libre mercado y la defensa del cooperativismo.
El jefe comunal santarroseño fue bastante ambiguo a la hora de pronunciarse sobre la llegada del Grupo, no tuvo una posición clara y dejó en manos del Concejo la autorización, o el rechazo. Y mientras la CPE salía a demandar apoyo al proyecto cooperativo, la gente de Clarín envió cuadrillas de otras provincias y mandó a ejecutar el plan.
Pero este jueves todo se aceleró y tomó otro rumbo. Tras el archivo de las ordenanzas en el Concejo Deliberante, la Municipalidad de Santa Rosa sorprendió con una acción contundente contra Telefónica Móviles Argentina S.A. (del Grupo Movistar-Clarín), a la que sancionó con una multa de $54.567.665 y le ordenó retirar alrededor de 100 postes de fibra óptica instalados legalmente, otorgándole en un plazo de 30 días.
Según indicaron fuentes del municipio santarroseños a medios de la capital, los funcionarios de Obras Públicas aguardaban el archivo para emitir la multa y exigir el retiro de infraestructura. En ese sentido, en la misma tarde del jueves personal municipal salió a señalar cada uno de los postes recientemente colocados por cuadrillas foráneas.
Mirando a distancia
El problema que se instaló a 150 kilómetros de Pico, en cuestión de días o pocas semanas estará en la ciudad norteña. Así lo adelantó -por insólito que parezca- la dirigencia del gremio telefónico a la intendenta Fernanda Alonso, cuando la visitaron hace pocos meses para indicarle que la idea de Clarín era llegar a esta ciudad aproximadamente a fin de año.
La jefa comunal piquense fue bastante clara a la hora de declarar sobre el tema. En primer lugar, antes de hablar del desembarco, avisó que la empresa tendrá que saldar una deuda de poco más de 140 millones de pesos en concepto de uso de espacio aéreo. Y, en segundo término, aseguró que defenderá a los prestadores locales, sus inversiones y sus trabajadores. El mensaje no tiene grises, ahora falta saber cómo lo sostiene con las camionetas del Grupo en las calles de su ciudad.
Mientras se espera el problema, en el Concejo Deliberante ya se cocina una nueva ordenanza sobre tendido de redes de servicios en la ciudad, que deroga en primer lugar una del año 1.999 que nunca se aplicó y que, según la información recabada por dPosta, el nuevo texto le allanaría el camino a los prestadores para seguir cableando -y contaminando- por aire. El problema seguiría siendo el mismo: quién y cómo va a controlar lo que las empresas no cumplen.

Cruces en la capital
Si bien el resultado de la votación ya se conocía, el debate por el archivo de las ordenanzas que autorizaban a Clarín a desembarcar en Santa Rosa fue áspero y con una nutrida tribuna, con gran parte de la hinchada aportada por la CPE, que en el cruce de mensajes políticos también cobró hoy por reclamar la defensa de las inversiones que por años no hizo en Santa Rosa y, ante la amenaza de competencia, se lanza a concretar (y que en Pico se hicieron hace mucho tiempo).
Desde el oficialismo, algunos defendieron al intendente di Nápoli, mientras otros del mismo bloque le exigieron que “proceda” a sacar los postes y el cableado ilegal que las cuadrillas del multimedio seguían instalando, a pesar de las cartas documento que el Grupo desconoció.
La UCR no dudó en señalar “complicidad” del jefe comunal con Clarín y que, los expedientes y cartas que fueron hacia uno y otro despacho, solo fueron una distracción mientras la empresa tenía el guiño para avanzar. El PRO, con un discurso siempre en defensa del privado, y ahora también de la libre competencia, terminó votando también por el archivo.
Las preguntas y el compañero
Francisco Bompadre (FreJuPa) lamentó no haber tenido la oportunidad de mantener con los actores principales una ronda de consultas. Y detalló en esa línea: “me hubiera gustado preguntarle a la empresa por qué trae trabajadores de afuera y al gremio telefónico por qué lo permite; a la CPE por qué tardó tanto tiempo en la colocación de fibra óptica; por qué una vez que lo decidió empezó por Toay y no por Santa Rosa; por qué le compra el servicio mayorista a Telefónica y no a Empatel; a Empatel por qué no le hace mejor precio a la CPE y por qué tiene alianza con una multinacional mexicana como Claro”.
El radical Diego Camargo replicó: “No se dejen engañar. Dicen que ahora el intendente tiene las facultades para decidir. Siempre las tuvo. Las preguntas a la CPE, a la provincia y a Clarín o al gremio igual las puede hacer di Nápoli: tiene los contactos, que organice un asadito”.
Advirtió luego que judicializar el tema puede ser una nueva maniobra dilatoria mientras el Grupo avanza. Para sentenciar sobre el final de su mensaje: “Di Nápoli dijo Clarín sí, y su inacción habilitó el avance de la empresa. ¿Quién le tendió la alfombra roja después de decirse cooperativista?”. Y mientras miraba a la dirigencia de la CPE, remató: “Acá, parafraseando a Carlos Verna, habría que decir que los cagó un compañero, muchachos”.
Fotos: eldiariodelapampa