Otra dura derrota del PJ en Pico

La Libertad Avanza se impuso con autoridad en la segunda ciudad de La Pampa, consolidando una tendencia adversa para el PJ en elecciones nacionales. La falta de unidad y la autocrítica marcan el camino a seguir para el oficialismo.

dPosta – El Frente Defendemos la Pampa (FDLP) logró un triunfo final ajustadísimo en la provincia de La Pampa, asegurando dos bancas de diputados nacionales, pero esta victoria quedó inevitablemente ensombrecida por una nueva y contundente derrota en General Pico. La ciudad, históricamente conocida como el “bastión peronista” que solía compensar los resultados de la capital, se ha consolidado como un terreno adverso para el justicialismo en convocatorias nacionales.

En esta ocasión, General Pico volvió a castigar al oficialismo provincial. La Libertad Avanza (LLA) se impuso con claridad, obteniendo una diferencia que superó todas las especulaciones previas.

Resultados Detallados de General Pico

Según los números extraoficiales y con el escrutinio prácticamente finalizado, los resultados en General Pico fueron los siguientes:

Fuerza PolíticaPorcentajeVotos (Aprox.)
La Libertad Avanza (LLA)48,7%18.200
Frente Defendemos La Pampa40,1%14.985
Cambia La Pampa (UCR)7,9%2.965
Frente de Izquierda y de Trabajadores1,7%634
Movimiento al Socialismo1,5%571

La diferencia de más de ocho puntos porcentuales, equivalente a más de 3.200 votos, a favor de la fuerza libertaria confirmó que General Pico consolida una tendencia de rechazo al peronismo en la boleta nacional. Desde 2017, el PJ ha perdido las últimas tres elecciones legislativas, además de la última elección presidencial y su balotaje. El viejo “bastión” ya no existe como tal, y la oposición, independientemente de su color, se impone con autoridad.

Un festejo tímido y casi en soledad

Abelardo Ferrán, vivió el desenlace de la jornada en un clima de alta tensión y desazón. Mientras los números provinciales se ajustaban, Ferrán permaneció más de tres horas encerrado en una habitación de la Unidad Básica de Pico contando voto por voto. El puñado de militantes que lo aguardaban en la sala principal reflejaba la preocupación que se transformó en amargura al confirmarse la derrota en la ciudad.

No fue hasta pasadas las 21:30 horas que el alivio llegó, pero solo por la victoria mínima a nivel provincial. La puerta de la habitación se abrió con el grito de “pongan la marcha: ganamos [la provincia]”. Ferrán salió entonces para celebrar de manera tímida y mesurada con el puñado de peronistas que esperaron hasta el final.

En diálogo con la prensa, Ferrán celebró el “ajustadísimo triunfo” provincial como algo “histórico”, basando su argumento en la consecución del objetivo principal: “El objetivo era que entraran dos diputados por la provincia de La Pampa, se logró, y eso es lo más importante. Es histórico, porque: ¿Cuánto hace que el peronismo no logra este objetivo?”

Sin embargo, el candidato no eludió la autocrítica por el fracaso en la segunda ciudad más importante de la provincia. “Es un resultado ajustado. Nosotros, cuando arrancamos, estábamos atrás de La Libertad Avanza, empezamos hacer campaña antes del escándalo del 3% y los datos que teníamos era que estaba mejor posicionada La Libertad Avanza en la provincia de La Pampa,” admitió.

Consultado por la derrota específica en Pico, Ferrán reconoció: “Sabíamos que era una plaza difícil, es una localidad en la que va a haber que trabajar y militar, tener más reuniones con los distintos sectores para revertir esta situación en Pico.” Lamentó además que la ciudad haya perdido su peso electoral histórico: “En algún momento fue la ciudad que definía la elección, y hoy no lo es, desde hace mucho tiempo no es más, y no es una situación de ahora, desde hace mucho tiempo Pico viene perdiendo votos.”

De cara al futuro, el candidato hizo un llamado directo a la interna partidaria: “Hay que unirse para trabajar en pos de una importante victoria en las próximas elecciones. Es unirse y, fundamentalmente, trabajar con la gente. A nosotros nos reclamaron en la campaña que volvamos, que tengamos reuniones con distintos sectores y yo personalmente me comprometo hacer eso a volver.” Al ser consultado sobre el “despiadado ataque” que había lanzado el exgobernador Carlos Verna en horas de la mañana, Ferrán optó por el silencio, aclarando que no emitiría opinión “por respeto al ex gobernador Verna y por mi relación anterior con él.”

Otra advertencia

La cadena de derrotas del peronismo en General Pico, a pesar de las importantes obras de infraestructura realizadas en las últimas dos gestiones, obliga a la dirigencia a una profunda reflexión. ¿Por qué una ciudad que se benefició con inversiones históricas rechaza sistemáticamente a los candidatos del oficialismo nacional?

El propio Ferrán señaló una de las claves: la falta de unidad. La tensión interna en el peronismo, que este domingo quedó brutalmente plasmada con el inoportuno y furioso ataque público del referente indiscutido, Carlos Verna, expuso las fisuras que minan la credibilidad del partido. El peronismo parece haber caído en un peligroso terreno de “autodestrucción” interna.

La furiosa embestida del exmandatario, que responde a diferencias ya indisimulables y que se arrastran hace años, no solo dejó un terreno dinamitado para las aspiraciones partidarias, sino que desalienta a la militancia que, espantada por las internas, ha abandonado la calle y el trabajo territorial.

Mientras los dirigentes continúan “jugando sus propios partidos” y las diferencias se esconden bajo la alfombra, la oposición—adaptando su color de moda, en este caso el violeta de LLA—logra capitalizar el descontento popular y arrebata elecciones en lo que solía ser un feudo peronista. General Pico no fue solo una derrota electoral; fue una advertencia contundente de que el oficialismo está a un solo paso de perder el control total si no logra la unidad y reconexión con la gente.