Horas decisivas para el Frigorífico Pico: ultimátum del gremio y posible venta

Ante un nuevo reclamo de despedidos, el Sindicato de la Carne amenazó con “tomar la planta” si no se paga la garantía horaria a los 400 empleados que quedan. También podría definirse que otra empresa se haga cargo.

dPosta – Entre 15 y 20 operarios despedidos del Frigorífico Pico fueron este mediodía hasta el Sindicato de la Carne y un grupo se reunió con sus dirigentes. Al término del encuentro, Dardo Loza dijo que acercaron posiciones y, al mismo tiempo, reveló que transcurren horas decisivas para el futuro de la planta: venció el plazo para el pago de la garantía horaria para los 400 trabajadores que quedan y, si hoy no aparece la plata, el gremialista aseguró “estoy pensando muy seriamente en meterme con los compañeros a la planta”. También adelantó que hay negociaciones con varios interesados y podría definirse la venta o alquiler del frigorífico.

La ausencia del gremio en las manifestaciones fue un tema de reclamo por parte de los despedidos, que nunca salieron a la calle en su totalidad. Un grupo de casi 20 despedidos llegó este mediodía en búsqueda de respuestas y apoyo por parte del Sindicato de la Carne y cuatro operarios fueron recibidos por el secretario general, Dardo Loza.

“Me hablan de 15 compañeros, yo estoy hablando de 190, yo estuve con los 170, siempre estuvo el gremio”, aclaró el dirigente gremial en tono molesto. Y agregó “en realidad eran unos 15 compañeros que no se había arrimado nunca el sindicato. Nosotros teníamos contacto permanente con el resto, con consultas, con llegadas al gremio y yendo a visitarlos. Pero bueno, estos chicos se cortaron por otro lado, no entendiendo lo que realmente nosotros habíamos hecho, que era en beneficio de todos para tratar de salvar la planta”.

Indicó luego que “ellos no entendían el mecanismo que usamos cuando nosotros firmamos el procedimiento preventivo de crisis, entonces, les expliqué toda la situación, cómo nos llegó todo esto y cómo me sorprenden a mí lo despidos, cuando nosotros sabíamos que iba a haber reducción de un turno, pero lo que me sorprendió es que los despidos no se hicieron como correspondía”.

Y apuntó en esa línea “empezaron por los más viejos, con un procedimiento que tenía que ser distinto, tenía que empezar por los que no tienen carga familiar, por los más nuevos, los períodos de prueba, pero bueno, acá metieron a todos juntos y ahí se hizo todo confuso”.

Para informar luego que “hoy estuvimos en la Dirección de Relaciones Laborales y exigimos el pago de las indemnizaciones para los compañeros despedidos, lo antes posible, porque la situación de estos compañeros se está tornando insostenible”. Para tal situación, se fijó nueva audiencia para el 27 de febrero.

Diálogo y negociaciones

Loza confirmó que mantiene diálogo directo con los Lowenstein y señaló en ese sentido “si yo les hablo de lo que puede pasar con la garantía horaria, de que hay empresarios interesados, cómo se está manejando y si tiene continuidad laboral, que es lo que todos pretendemos si viene alguien para hacerse cargo de la planta, que también se está hablando de reincorporar despedidos, todos esos temas están sobre la mesa y con los empresarios. Lo que pasa es que yo ahora estoy hablando con los antiguos empresarios, pero no se el nuevo que va a venir”.

Indicó en esa línea que “todos estos temas se están hablando, y ahí también están las condiciones que pone el gremio, porque el gremio también tiene condiciones y tiene voz”. Para aclarar luego que “lo que pasa es que hay cuestiones que a veces no se pueden contar para no crear falsas expectativas a los compañeros. Una vez dijimos que el día 2 de febrero venía Gorina a trabajar y, después, resulta que no vino y quedamos como mentirosos los gremialistas, cuando nosotros teníamos la palabra de que el día 2 empezaban a laburar el frigorífico”.

E insistió “no hay que crear falsas expectativas a los compañeros porque después pasa lo que está pasando, que no te creen, que te putean, pero bueno”.

Amenaza y definición inminente

Al mismo tiempo, el secretario general del gremio de la Carne se refirió a la situación de los trabajadores que quedan en planta, alrededor de 400, que esperan también definición por el cobro de sus haberes. “Lo que puedo decir ahora es que en el día de hoy me confirman si se paga o no se paga la garantía horaria”, anunció.

Consultado por si la empresa da una respuesta negativa, Loza fue muy claro: “Si fuera un no, lo tengo escrito en el acta que hicimos en Relaciones Laborales, que estoy pensando muy seriamente en meterme con los compañeros a la planta”.

El gremio hizo una presentación la semana pasada ante Relaciones Laborales por el pago de la garantía horaria, donde la firma pidió un cuarto intermedio hasta este viernes y, hoy por la mañana, continuaron las negociaciones con el gremio que espera una respuesta favorable para la tarde: “si es no, veremos donde pasamos el fin de semana”.

Sobre el destino del Frigorífico Pico, Loza fue cauto, pero dejó claro que también en horas puede haber novedades. “En el transcurso del día voy a tener quizás novedades concretas, quizás a última hora, quizás mañana, pero bueno, todo tiende a tratar de mejorar, creería yo”. Y agregó “están tratando con varios interesados, pero no estoy tan empapado en el tema, pero sé que son varios”.

La palabra de los despedidos

Al salir del encuentro con Dardo Loza en la sede del Sindicato de la Carne, los cuatro representantes fueron rodeados por sus compañeros en la vereda de la calle 26. Entre gestos de cansancio y preocupación, el breve diálogo inicial sirvió para bajar la información: “El reclamo está bien hecho, ahora solo queda esperar al 27 (de febrero)”, intentaron transmitir, buscando calmar una angustia que ya no reconoce esperas.

La tensión principal radica en la indemnización. Mientras la empresa envió telegramas ofreciendo solo el 50%, los operarios exigen la totalidad. Hugo Ullua, referente de los despedidos, fue tajante: “Tenemos que ir por el 100%. A ellos les falta la firma nuestra; no está completa la documentación”.

El rol del sindicato también estuvo bajo la lupa. Si bien se informó sobre la audiencia de conciliación para el próximo 27, el sentimiento de desprotección afloró en las críticas: “Ellos nos tienen que estar apoyando continuamente a nosotros. No nosotros venir a buscarlos a ellos, si ellos son los que nos tienen que defender”, sentenció uno de los operarios.

Más allá de lo legal, el drama cala hondo en la economía familiar. Ullua describió la asfixiante realidad que enfrentan: “Vos vas a dejar de pagar un mes la luz, al otro mes no vas a poder pagar el alquiler. Vas a priorizar la comida. Se complica por todos lados”. Con poco años o décadas de antigüedad a cuestas, el 27 será la fecha clave para definir el futuro de 30 familias que hoy solo sienten “un dolor muy grande” y una incertidumbre difícil de sostener.